¿Por qué es tan difícil preparar un cóctel clásico a la perfección?
Tomemos el Negroni que está sobre la barra, por ejemplo. Muchas personas lo ven por primera vez y piensan que es increíblemente sencillo. Solo requiere tres ingredientes: ginebra, Campari y vermut dulce, combinados en una proporción muy directa.
Esto refleja el concepto erróneo que tienen muchos camareros novatos: dado que los cócteles clásicos tienen recetas cortas y pocos ingredientes, deben ser fáciles de hacer, ¿verdad?

Pero si te quedas en la industria de los bares un poco más, te darás cuenta de que los cócteles clásicos suelen ser los más difíciles de dominar.
La razón es simple: cuando una bebida contiene una multitud de ingredientes, el perfil de sabor se dispersa mucho. Esto significa que incluso si cometes un ligero error durante la ejecución, este permanece en gran medida imperceptible para el cliente.

Los cócteles clásicos son una historia completamente diferente porque sus ingredientes son muy escasos. Un Martini, por ejemplo, tiene solo dos: ginebra y vermut. Las variaciones en la temperatura, las proporciones, la dilución y el tiempo de agitación darán como resultado una bebida completamente diferente.
En consecuencia, los camareros experimentados son aquellos que poseen un sentido refinado del juicio. Al evaluar el verdadero nivel de habilidad de un camarero, no necesitas mirar sus creaciones artesanales más llamativas, solo mira sus cócteles clásicos.
Porque con un clásico, no hay absolutamente ningún lugar donde esconderse.

En última instancia, la dificultad de un cóctel clásico no radica en la receta, sino en el juicio.
—— YAM SING BAR
0 comentarios